Caca de perro en el contenedor de papel

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Ayer leí una carta al lector que me impactó. Tenía como título “Reciclar, no gracias”. Inmediatamente sentí una necesidad imperiosa de conocer qué razones le pueden llevar hoy en día a una persona a manifestar un “NO” tan rotundo hacia el reciclaje. Por lo visto, la autora de la carta expresó que sólo reciclará con la condición de que se garantice que la basura que se recoge separadamente en cada contenedor no acabe todo junto en un camión. Incluso se atrevió a exigir un descuento en la factura de la luz y del agua como recompensa por realizar la labor. Pero esto no fue lo que más me sorprendió de la carta.

La mujer relató que había tenido un pequeño rifirrafe con uno de los operarios de recogida de basura que la amonestó ni más ni menos que ¡por haber tirado la caca de su perro en el contenedor de papel y cartón! La ciudadana alegó que no pensaba tirar los excrementos de su perro al contenedor de desechos orgánicos cuando montones de familias recogen la comida que tiran sin caducar los supermercados circundantes. Aunque sus palabras exactas fueron: “¿Crees que voy a tirar la mierda de mi perro al lado de la comida de familias enteras?”

¡Wow! Qué valor. He de reconocer que jamás había pensado en algo tan… radical. Aunque ahora que me pongo a reflexionar sobre el tema, nos piden que reciclemos y separemos nuestros desechos para proteger el medio ambiente cuando la cara oculta de la moneda es que estamos beneficiando a las empresas. Por ejemplo, actualmente el papel y el cartón cotizan al alza, y más en tiempo de crisis. Por eso mismo, los ayuntamientos ven en su recogida un medio de financiación muy importante puesto que reciben de empresas cientos de euros por cada tonelada. Lo mismo ocurre con los productos que compramos. Si nosotros hemos pagado y reciclado un envase, ¿no deberían reembolsarnos una parte del dinero si luego van a reutilizarlo y revenderlo? Es como si te compras un ordenador y cuando te has cansado de él lo devuelves a la tienda, ésta lo formatea y lo vuelve a vender por el mismo precio.

Por todo esto yo me pregunto: ¿está la Mancomunidad de verdad interesada en proteger y conservar el medio ambiente o es todo una farsa? Opinad vosotros mismos.

Photo by Justin Veenema on Unsplash

Un comentario Agrega el tuyo

  1. William dice:

    Algo así pensaba yo el otro día al leer que la Mancomunidad de Pamplona se quejaba de haber “perdido” más de 900.000€ en 2011, debido a los “robos” cometidos por los que van en furgoneta blanca destartalada de contenedor en contenedor y que al Gobierno de Navarra le consta que un particular vendió más de 100.000 kg de papel recuperado en un año. Mucho control fiscal sobre un hábito supuestamente basado en razones ecológicas y altruistas.

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